domingo, julio 31, 2005

Hijos naturales


Mi viejo me decía que el tal Fulano era "hijo natural"... Siguió su anécdota sobre el hijo natural (que no recuerdo mucho de qué se trataba) mientras yo reflexionaba sobre esa frase... hijo natural, hijo natural. Y le digo a mi viejo: "Todos somos hijos naturales" y él que me aclara – como siempre – algo que ya sé, que los hijos naturales son los que no conocen a los padres, etc., etc., etc.
Ahora, pienso de nuevo. Que terribles frases comunes que se dan en este país. Si el que no conoció a sus padres es un hijo natural, los que sí los conocieron, vendrían a ser hijos químicos o intoxicados o contaminados ¿Los hijos naturales tendrán menos neurosis?

sábado, julio 30, 2005

Perdiendo la batalla

La lucha de toda mi vida se fue por la canería cuando me escuché diciendo: "No hagas eso y vení para acá inmediatamente" ¿Habrá vuelta atrás? ¿O sólo son indicios de lo inevitable que arriba como un recuerdo que no se sabía que se tenía?

viernes, julio 29, 2005

Mi propia zona

San Isidro puede ser muy hermoso, pero hoy no estaba de humor para la belleza de San Isidro y todas sus paradas de colectivos con bronces y fotos de gente linda. En realidad, hoy estaba necesitando esas paradas oxidadas con cadaveres de publicidades arrancadas de los ojos.
Cuando llegué a la zona muerta (mi propia zona), respiré la mugre y a los tipitos que se creen ombligos universales... Miré la parada del bondi, vi los graffitis viejos y entre suspiros de hastío comenté para nadie: _Ya estamos en casa...

jueves, julio 28, 2005

Uma

Llegó Uma... Es un tigre en miniatura, con las costillas muy marcadas. Tiembla y llora. De sus ojos brotan lagrimitas inconclusas. Y yo la miro y mucha veces me recuerdo en ella.

sábado, julio 23, 2005

He

He muerto tantas veces ya... he resucitado una vez más sobre esta tierra imaginaria en donde el clamor de la venganza se llena de trances secos. He escrito tantas veces los designios del alma del hombre y he caminado una y otra vez el deseo al que se le huye y se recurre en ese vaivén fantasmagórico. De los estados existentes he pasado por todos, los paisajes que circundan he creado, he visto todo y no he visto nada.
Los manjares servidos los he rechazado, he dejado a un lado las riquezas y me he condenado por la eternidad, con la sola razón de continuar sufriendo humanidad.
En la noche de los cariocas he desfilado con las comparsas de la desazón y he sepultado mil amores que nunca me correspondieron con una flor, he visitado cada tumba en el trance de un mal sueño y recurrido cada cordón de vereda en donde navega la esperanza de la eternidad.
Los aromas que no existen han pasado por estas fosas en donde se hundieron los desesperados de las neblinas. En el centro de mi cadáver se retorcieron los sueños no nacidos y las esperanzas bailaron danzas rituales de los ancestros de las ruinas.
He ganado y perdido todo, he sido paria y mendigo, señor de señores y dios de reyes. He sido y no sido. Creído y repudiado, torturado y vencido.
En el trance de las mil y una noches ejercito mi hastío. Mis Magdalenas me lloran todavía por las calles enterradas hace infiernos de tiempos.
Todavía creo que respiro algún aire espeso, he querido no hacerlo, pero me he condenado y he elegido.
Situado en la altura de las llanuras me veo vestido todavía con los anhelos de la niñez, secreteando cartas de amor nunca entregadas, rezando plegarias, regalando esperanza y creyendo, creyendo una y otra vez que los milagros llegarían. Hoy no puedo imaginar esta tierra, porque poco de ella ha quedado y también yo la he desbastado.
Los relojes sinfónicos de la historia marcan el paso de los seres de las neblinas.
En una estación del alma han quedado varados los pasajeros sin un destino y acorralado por la libertad espero lo que no espero.