miércoles, agosto 16, 2006

Tanto tiempo...

De todas formas, el tiempo no para.
Buscando la forma de escaparle al llano, me enterré en una meseta bastante ridícula.
Y sí, ya no hay intermitencias a la realidad, ni una mínima bella intermitencia... Pura realidad. Falta de acción, mis amigos, eso sobra, quizás un poco de coraje y algo de pimienta y sal...